Las tractoradas seguirán
sobre la manifestación de agricultores
Ahora es época de tractoradas, el problema es que siempre es época de tractoradas.
En mi artículo anterior hablé de la cabalgata de los reyes magos, y algo que me llamó mucho la atención fue la manifestación que fue parte del desfile. Uno se da cuenta que las protestas pacíficas valen poco cuando uno ve detrás de las carrozas una marabunta indeterminada de gente llevando pancartas y disfraces, pero en este caso era parte del desfile. Me gustó bastante, eran frases temáticas y si hubieras cogido a esta gente y les hubieras redecorado las pancartas, podrías verlos perfectamente un viernes por la tarde en frente del ayuntamiento.
Ya vemos esto tratado a chufla, así que hay que repensarse bien las cosas.
Una manifestación actualmente es una demostración de fuerza. Tú pides permiso a quien sea para andar por la calle, sacas varios anuncios y os juntáis ciento y pico para gritar y mover papelajos frente a un edificio. Si nada sale mal, la cosa se queda en eso y consiguen daros lo que estábais pidiendo, ya sea subida de sueldo o actuación para una emergencia o un cambio de prioridades en gobernanza. Normalmente se ignora la manifestación, por ser pacífica y estar las ventanas del edificio aisladas acústicamente.
Yo entiendo que el campo necesita pronunciarse ante los crímenes que ocurren abiertamente y con poca atención de las administraciones (in)competentes, porque aquí hay mucho pozo ilegal secando acuíferos y muchos terratenientes que no contratan mano local porque les sale más barato tener en condiciones de semiesclavitud y neochabolismo a extranjeros bajo amenaza de despersonarlos si la lían demasiado.
El campo necesita manifestarse, y esto es un problema fuera del espectro limitado izquierda-derecha constitucional, y eso se ve en la variedad de banderas que se ondean en las tractoradas.
¿Qué es una tractorada?

Antiguamente, cuando un agricultor estaba harto, se juntaba entre los suyos y le quemaban la casa, o al menos amenazaban de eso, al dueño que les estaba teniendo en malas condiciones, a fin de llegar a un trato donde se resolviera la ofensa.
Esto podía ser del dueño de un cortijo que les alquilaba la tierra de su finca, un gobernante que se llevase un impuesto alto ya sea para las haciendas de la corona o del templo, o a veces incluso para rebelarse contra el despropósito de una guerra que ni eligen ni ven el sentido.
Esto no solía diferenciarse mucho de otras manifestaciones de otros colectivos de la sociedad, pero como se volvió generalizada la manifestación, cada colectivo probó a su manera una especialización.
Antes que la industria y lo energético se fuera de occidente en busca de peores sueldos y más dejadez hacia el medio ambiente, los mineros lanzaban picos contra los matones de las patronales o lanzaban dinamita contra sus amenazas.
Os voy a poner en una situación: En los países bajos a principios de los años 20 de nuestro siglo hay cierta irritación. La zona benelux se queda corto a lo que se rumorea que va a surgir, una megaciudad triestatal, comiéndose zonas de Bélgica, Flandes, hasta Francia o Alemania quizá, y entre tanta ciudad todas las fincas agrícolas que hay ahí tienen un destino incierto, encima con tanta noticia alarmando sobre que quieren freír a impuestos los ganadores porque las vacas producen mucho metano y eso afecta al cambio climático.
Entre eso, lo que sea que dijeron los de la agenda 2030, Klaus Schwab y dietas de bichos, los agricultores que poblaban esa zona proyectada para planes de cooperación de lo público-privado estaban nerviosos nerviosos, y no les culpo. Antiguamente esta gente solía estar aislados si vivían en aldeas perdidas, o como mucho tenían el conocimiento de lo que había en su pueblo, pero gracias a internet han conseguido informarse y difundirse, tanto para bien como para mal.
Hay cosas en esta historia que son verdad, cosas que están malinterpretadas, cosas exageradas y cosas directamente falsas, pero aquí se formó un guiso de preocupación sobre modos de vida y eso hizo que ocurriera un momento precioso.
La política agraria se basa en instrumentos y objetivos. Los técnicos e ingenieros se encargan de los instrumentos, ver cómo implementar una medida, y los políticos la diseñan en base a que cubran las necesidades de la población que quieren gobernar. Si están muy lejos del campo, o si se creen superiores a ellos, se sentirá una desconexión entre ellos y el campo, que llevará a errores y falta de legitimidad.
Un tractor pasea por las calles del centro. Está cargadito, y va en fila de tractores que pitan y ondean banderas. Ningún otro grupo de trabajadores usan tractores, esto es cosa de los agrícolas. El tractor se para en mitad de la protesta.
¿Qué es lo que cambia el acto, de protesta a manifestación? No sé, no soy filólogo, pero lo que vi en el archivo .mp4 fue un tubo propulsando estiércol a muchos newtons de fuerza contra el edificio político de turno. No fue el único vehículo que lo hizo ese día.
Una tractorada no suele llegar a esto, pero debería si quieren dejar de aparentar y empezar a cumplir sus amenazas. Una tractorada normalmente es lo que tú te esperarías, tractores paseándose por el centro, altavoces y pancartas y banderas, y luego se van. Lo único que lo distingue de una manifestación hecha el ocho de marzo es el uso de tractores, pero como ves, podría pasar algo distinto.
Las tractoradas no funcionan
Las tractoradas no funcionan en origen y en destino, y por ambas cosas fallan.
En origen no funcionan por quienes las convocan y los motivos por los que convocarse. Pongamos el ejemplo del año pasado en esta misma época.
No puedo ponerme ahora mismo a explicar la PAC, os basta con entender que ahí están los paquetes de ayudas y subsidios y otras medidas que definen el panorama agrícola, que se aprueba de manera periódica para la unión europea entera, con cada país miembro haciendo ciertas adaptaciones para las condiciones nacionales.
Entre estas cosas está los pesticidas que se pueden usar y los que no. Mira, yo soy CAMPO FIRST o como quieras decirlo, pero si un pesticida produce tumores o es cancerígeno, lo normal es que yo no quiera producirlo.
Otra cosa es que haya pesticidas mejores y más baratos que no se incluyan en el catálogo por dejadez, que es un problema que debe ser resuelto, y otra cosa es que haya producto agrícola extranjero que tiene muchas menos regulaciones y eco-cosas que se vende aquí mientras lo bueno que se produce aquí sube el mapa hasta llegar a los países nórdicos, que es un problema que también debe ser resuelto.
El objetivo de esas tractoradas en ese tiempo fue que volvieran a dejarles usar los pesticidas anti-humanidad baratos y eficaces, y lo consiguieron. Yo diría que esto es un éxito, se manifestaron y consiguieron lo que querían, pero no se puede ver bien algo que tiene malas consecuencias.
Quienes los convocan y van no son la gente que deberían. Por supuesto que es muy romántica la idea de un campesino de sombrero de paja y mula torda y cubo de madera, pero ese hombre no está metido en el grupo de whatsapp de la tractorada.
Quienes lo están a veces serán buenas personas, nobles de carácter y con causas nobles, pero de igual manera también están aquí metidos gente que quiere subvertir la temática para volverlo una actividad anti-gobierno política genérica, metiendo cierto pollo negro en la bandera que ponen en su tractor, igual que también hay promotores de colectivos formados por terratenientes vastos y negreros que usan tractores pero les importa poco la biodiversidad que les dio un campo tan productivo.
Sea como sea, el objetivo estaba podrido, así que incluso si ganaban, el resultado es que pierden.
El caso de este año está podrido en destino, como un fruto que lleva demasiado tiempo en un barco. El problema es que no les importa a quienes debería importarles.
Marruecos usa mano de obra esclava. Nosotros también, como siempre la trata de personas es un punto de apoyo de la sociedad supuestamente civilizada, pero el caso es que la fruta que coge la mano saharaui que se vende en un supermercado en Huelva tiene peores pesticidas y más contaminantes por agua de riego que la fruta que cogió la mano senegalesa en la misma provincia.
El tratado de Mercosur se basa en promover una situación así, en vez de en reducirla.
Hay un problema de encarecimiento de precios en Europa, es innegable, pero porque los aumentos de productividad que deberían repercutir en mejores sueldos para comprar con comodidad están siendo llevados por la avaricia a los bolsillos de ya sabes quién (un saludo a Juan Roig, que dirige Mercadona).
Para resolver los precios, el tratado se dedicará a hacer enlaces con varios países del hemisferio sur, con grandes jugadores como Brasil o Argentina.
Esto significa que se la están liando a los agricultores españoles y europeos. Ahora que están bien conectados, harán como el año pasado y se volverán a manifestar, y de hecho ahora lo están haciendo. El problema es que no va a funcionar.
Quitar o meter pesticidas al catálogo se puede hacer con un golpe de tecla, y tras dejar el ordenador ya pasará lo que tenga que pasar, pero esto ha sido firmado y veo muy muy difícil que vaya a desfirmarse.
Europa quiere desmarcarse de EEUU, y EEUU es proteccionista. Si la unión europea hace este movimiento, las naciones del sur en ascenso de ahora los verá como proteccionistas (en vez de colonialistas, como también se puede implicar por la esencia de este tratado), y no es que quieran más inestabilidad política.
Eso y que a la gente se la suda el campo. Se la suda muchísimo, la gente es egoísta y no miran más allá de su carro de la compra, por tanto verán como pegoso cualquier intento de resolver esta ofensa al mundo rural, que seguro esto hará que siga inclinándose más su rampa de vaciamiento demográfico.
Futuro de la tractorada
Seguirá habiendo tractoradas. Los jugadores políticos que las han visto comprenden ahora su valor y seguirán haciéndolas para subvertirlas en favor de un partido u otro. El cambio climático seguirá jodiendo el campo, igual que el uso repertido de químicos sin buena planificación, así que seguirá surgiendo nuevos problemas por el que salir a la calle.
El campo se está reduciendo en jugadores, que encima de viejos necesitan más gente con saberes técnicos para adaptarse a la época corriente en la que vivimos.
¿Seguirá habiendo tractoradas? Sí, para bien o para mal. Para mal si lo hacen por las cosas equivocadas, para bien si los consiguen escuchar y hacer los cambios que el campo obliga.
Ojalá tengan suerte. Quizá en este artículo he parecido pesimista o contrario, pero digo sinceramente que ojalá tengan suerte en sus objetivos y pueda hacerse lo que hace falta para resolver los problemas grandes del campo.
Si alguna tractorada pasa por tu localidad, intenta ver a la gente que va en la fila. Quizá los conoces. Quizá los tendrás que conocer dentro de un tiempo. Son tú, y tú eres ellos si la cosa estuviera dada la vuelta.
Me gustaría comentaros un poema al respecto, lo hice para este artículo.
Las tractoradas seguirán
para bien o para mal.
Como el presente no está claro,
tampoco lo estará su final.
Tampoco lo estará su final
porque los pactos de ultramar
que a tanta gente levanta
pone en duda el olivar.
Pone en duda el olivar,
baja el precio del pan
pero deja malparado
quien vive del cereal.
Quien vive del cereal,
quienes antes costaba conectar,
puede ver, por internet
las tractoradas seguirán.
Me gustaría saber lo que has pensado tras leer esto. Considera suscribirte o recomendar este substack si te gusta, y si tienes ideas al respecto, no temas en comentar aquí o restackeando.





